Ya muchos mexicanos sabemos la tranzota que existe detrás del teletón y hay una cantidad infame de valoraciones sobre el proyecto. Aún existen quienes creen ciegamente que el dueño de la empresa de medios más grande de la América de habla hispana es un angelote y que habrá que canonizarlo cuando muera (¡Dios no permitas que se nos muera San Emilio!) y hay también quien no puede escuchar ni mentar a televisa, azotados a cual más. Existen historias verdaderas de recuperación de niños con discapacidades (discapacidad sí, nada de eufemismos) detrás de toda la lana que se han clavado y ahorrado en impuestos las empresas participantes, pero siempre habrá que recordar que esa recuperación es un derecho y es una obligación del estado, no hay que mendigársela a nadie y mucho menos estar aguantando a la babosa de Lucerito un año más de llanto fingidote. Y aún más tener que tragarse que un tercio de los donativos van de fondos públicos, FaustoVallejoHijodePuta dejando que crezcan los problemas en la UMSNH porque no hay dinero para pagar a maestros y donando 27 millones que ni le pertenecen. El Teletón va más allá de lo maquiavélico, de eso no tengan duda, Emilio Azcárraga Jean heredó de su padre toda la filosofía televisa y eso nunca va a cambiar.
Juan Manuel Márquez es un boxeador fuera de serie y no lo digo porque sepa del deporte, yo solo conozco de deportistas y me remito inmediatamente a Manuel "el Macho" Camacho que fue hace poco asesinado por quién sabe qué problemas con las drogas; luego pienso en uno de sus más grandes rivales en el ring, Julio César Chávez que nada más hay que escucharlo a hablar para saber que no fueron los golpes los que lo dejaron así. Dos de miles de ejemplos posibles y Juanma no es ni de cerca como ellos, sobresale dentro y fuera del ring, dentro, por cosas que en su mayoría ignoro cómo explicar y fuera por asuntos políticos. Ya en la pasada pelea había exhibido un escudo del PRI en su calzoncillo en plena veda electoral y ahora sin empacho le dedica el triunfo (que no, la pelea no estaba vendida, te digo que no, deja esa pinche paranoia) al flamante enrique peña nieto, no le bastó al muy cabrón la bolsa por ganar la pelea. Lo que quiero establecer es que no importa la tendencia política si es un boxeador del tamaño que es (de eso quiero hablar también sobre Jenni Rivera) porque no tiene nada que ver la política con el deporte aunque así se le quiera ligar. Una cosa es la persona y aunque suene raro, otra es el deportista, para ejemplo basta el ignorante de Hugo Sánchez.
Jenni Rivera murió y yo no lo lamento. Es un pérdida fuerte para una familia, una muerte siempre es una experiencia difícil de atravesar, ojalá que sus familiares encuentren consuelo. Es a lo que llego, me identifico con los familiares y nada más. Hablando de su "música" esa mujer era una de tantas cabezas de una deformación y decadencia cultural muy grave en México, hacía en su mayoría apologías (siempre un grado más allá de lo vulgar y del mal gusto) de la infidelidad, cosa que a en lo particular me basta para aborrecer su quehacer. Expuestos como estamos a este bombardeo mediático me fue imposible no enterarme de lo que hacía en el escenario, bañar en cerveza a quien pagó por verla o golpear a alguien con la estúpida razón de que no se iba a dejar de nadie y luego ver que existe quien babeaba por esa actitud y la exaltaba diciendo que era una señorona. Esa mujer hacía música basura, de la que nadie se va a acordar dentro de 100 años, vil música del capitalismo y era un ser humano que llegaba casi a lo despreciable, vulgar como pocas, no había en su conducta ni música algo de ejemplar. Que esté ahora muerta no cambia nada de lo que era.
