martes, 27 de diciembre de 2011

Origen.

"Era la media noche y allá afuera el ruido del agua apagaba todos los sonidos."
Son las 18:43, empecé a leer a las 12:54 y únicamente paré para comer, lo cual me recuerda inevitablemente la idea de Javier Raya sobre los lectores que no alcanzan a digerir lo leído por seguir leyendo, la pregunta es ¿de qué sirve leer un libro de sonetos en un día? es claro que no tiene sentido pero también recuerda que mucho depende de la disposición individual de lectura. Regreso a la secundaria, cuando para un concurso de declamación decido escoger el poema veinte de Neruda y recuerdo, después de muchísimo tiempo, a la ex novia a la que un día "amenacé" en broma con dedicarle tal composición, obviamente sin tener idea sobre la poesía en general.
Ya había comenzado a leer el libro con el que me entretengo ahora, lo dejé porque inevitablemente me había quedado sin tiempo para terminarlo, por lo que no me parece mala idea retomarlo desde el principio y llegar, de una vez, hasta el fin.
Otra vez la idea que no sé si es de José Emilio Pacheco sobre que la lectura genera lenguaje, pero me produce una duda que empieza ya a comprometer la continuidad de mi lectura: si la lectura genera lenguaje entonces un escritor se ha ido apropiando del terreno de otro irremediablemente desde el invento de la lengua escrita, y entonces ¿de dónde surgió la idea original? Ya en este punto es imposible no recordar La escritura del dios de Borges...
Regreso al libro y continuo leyendo porque lo tengo que terminar hoy.
"Susana San Juan se levantó despacio. Enderezó el cuerpo lentamente y se alejó de la cama."

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